asfisxia

asfisxia

5 de abril de 2012

Siempre tú, en todas partes; y no me dejas en paz.

Son las seis de la mañana de un jueves de chicas, calcetines y pelis y te echo de menos. No lo puedo evitar. No puedo evitar tumbarme en la cama y echar de menos tu cuerpo haciendo de almohada. No puedo evitar echar de menos tu piel suave y tus manos escaneando mi rostro después y antes de darme un beso de esos nuestros que tú sabes, un beso de esos en los que me acaricias el cuello y luego lo atraes hacia a ti con fuerza, como si quisieras robarme el alma en un beso, cosa que te aseguro que consigues... Un beso de esos que me elevan en un segundo al cielo y que me dejan colgada de una estrella hasta que te separas de mí y quiero más, y más, y más. Un beso de esos que sólo tú me sabes dar y de esos que sólo quiero si me los das tú.
Quiero volver a tu cama y que me ates a ella con caricias para no dejarme ir nunca más. Quiero hacer de tu cama mi cuarto, de tu cuarto mi casa, y no salir nunca de allí a menos que sea para irnos lejos, lejos del resto del mundo, lejos para siempre, para estar solos tú y yo porque en realidad no necesito más, nada más.

Nadie más.


1 comentario:

  1. Hace mucho, mucho tiempo que una entrada no me pone los vellos de punta. Y esta lo ha conseguido.
    Escribes genial <3

    http://livefastdiealegend.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar